Adiós a las lágrimas que un día cayeron por las mejillas de aquella chica, donde cada gota caía lentamente sin nada qué argumentar al hecho de esas lágrimas... Mandó todo su sufrimiento al vacío donde nadie más podría recordar nada, ni ella misma el sufrimiento que pasó hace ya tres años...
Y ahora en adelante, supo el camino que debió cojer hace tiempo.

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