Ese dolor tan profundo, tan inmenso... Recorría cada una de mis venas, haciendo que ardieran de odio y traición, donde las manos nunca querían ser tocadas, donde la mirada era desafiante hacia aquellos que provocaron el dolor... Nunca se rinde sin comenzar la guerra, pero como dicen es de cobardes perder por abandono y no por jugársela...

Mientras se abrazaba a su mujer, el hombre le decía: "No te preocupes, los hombres nunca lloramos ni nos rendimos, volveré y te prometeré que estaré todo el tiempo a tu lado"
A lo que la mujer le respondió: "Los sueños, la mayoría de veces no se cumplen... Pero voy a decir esta vez que mis esperanzas sean válidas y que regreses sano"
Los dos se separaron, y como sello de despedida, se dieron un beso apasionado, donde podría llegar a ser el último o el penúltimo...
Por eso siempre digo, que los "para siempre" mueren constantemente, que nunca jures un "siempre" y nunca digas "te amo", porque luego te tragarás esas dos palabras, y no será lo mismo decircelo a otra persona.
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